Lo que más me ha llamado la atención ha sido su ambiente. Respira movimiento y colorido; sus mercadillos, su diversidad racial y cultural, su música, sus olores... Es una ciudad enorme y a la vez próxima, con barrios bien diferenciados que se funden en una urbe diversa.
Si un día quieres pasear y relajarte puedes recorrer sus verdes parques, tumbarte en el césped , respirar naturaleza, ver pasar el tiempo y contemplar a la gente cómo descansa y disfruta de su alrededor. Contempla el Támesis por los dos lados y no te canses de cruzar sus puentes, súbete al London Eye cuando cae el sol y mira más allá de los límites de la ciudad.
St. James Park
Si te apetece ir de compras puedes visitar los mercadillos. Puedes pasarte por Candem y contemplar a las gentes, oler sus puestos, ver el Londres más urbano. Puedes dar una vuelta por Portobello y comprar moda o antigüedades, por Covent Garden y disfrutar de la música, actuaciones en vivo y comprar regalos. Si por el contrario te gustan las tiendas, pásate por Oxford Street o por Chelsea, date un capricho en Harrods.
Covent Garden
Si deseas ver arte, estás en la ciudad ideal. Londres es capaz de albergar un nuevo concepto de museo; entra a la Tate Modern y lo verás. Paséate por el Museo de la Ciencia o de Historia Natural y disfrutarás no sólo tú sino también tus hijos. Entra a la National Gallery y deléitate con Velázquez o Van Gogh. Viaja al pasado en el British Museum y verás probablemente el mejor museo del mundo.
Si quieres ir al teatro, al cine o a ver un musical, Londres te ofrece una interminable variedad de posibilidades.
Si quieres sentir la música y movimiento de sus calles, pasea por Leicester Square o Picadilly Circus, fúndete con sus gentes y hazte partícipe de la vida de la ciudad.
También está el Londres de la City, el Londres financiero con londinenses trajeados que parecen robotizados; es el de la calle Fleet Street, un Londres más frío que está coronado por la catedral de St. Paul.
En definitiva, son varias ciudades en una. Atrévete a pasearte por sus calles, disfruta del paseo y no cojas el metro porque podrías perderte sus encantos, ya que cualquier mínima cosa que ocurre en Londres la hace especial.

