miércoles, 4 de abril de 2007

Esto me pasa por orgulloso

Me he metido en un callejón sin salida y eso me pasa por orgulloso.
El otro día fuimos mi mujer y yo a comprar un zapatero de melamina. Tenía dos precios; uno era más caro porque el de la tienda lo montaba, y el otro más barato porque había que montarlo. Todo fue por orgullo porque la diferencia era sólo 10 ó 15 Euros; decidí llevármelo sin montar porque creía que estaría chupado. ¡Ni de coña!
Tengo que decir que en lo de manualidades y chapucitas soy más negao que Manolo y Benito. Sin embargo, quería demostrarle a mi mujer que esta vez iba a cambiar; el de Bricomanía se quedaría en aprendiz (con lo fácil que se ve desde el sofá).
Pues nada, lo compré ayer y se me ha ocurrido echarle un vistazo. ¡Madre mía! Yo creo que el Titanic tenía menos piezas.
Me he metido en un callejón sin salida y eso me pasa por orgulloso.El otro día fuimos mi mujer y yo a comprar un zapatero de melamina. Tenía dos precios; uno era más caro porque el de la tienda lo montaba, y el otro más barato porque había que montarlo. Todo fue por orgullo porque la diferencia era sólo 10 ó 15 Euros; decidí llevármelo sin montar porque creía que estaría chupado. ¡Ni de coña!Tengo que decir que en lo de manualidades y chapucitas soy más negao que Manolo y Benito. Sin embargo, quería demostrarle a mi mujer que esta vez iba a cambiar; el de Bricomanía se quedaría en aprendiz (con lo fácil que se ve desde el sofá).Pues nada, lo compré ayer y se me ha ocurrido echarle un vistazo. ¡Madre mía! Yo creo que el Titanic tenía menos piezas. Tornillos pequeños, más pequeños, ¡68 clavos!, tablas..., y unas instrucciones clarísimas (para el que las hizo).Por si fuera poco se me ha ocurrido intentar hacerlo delante de mi mujer. Yo creo que mientras me veía pensaba: "es más inútil de lo que creía". No me ha quedado más remedio que echarle la culpa al fabricante; "estos tornillos no tienen punta..., faltan clavos..., podrían hacer las instrucciones más claras..."Al final, sin querer herir mi orgullo de machito me ha dicho: "si quieres lo embalamos y que nos lo monten". Y claro, ¡qué vergüenza!, seguro que se van a reir del espabilao de mí. Pues por mis güevos que lo hago sea como sea.De momento tengo una habitación hecha un lío. Mi mujer ya me está diciendo qué hago con el ordenador en lugar de estar con el zapatero y me ha entrado un dolor de cabeza que no veas.Y todo me pasa por ser un orgulloso, ¡y un inútil, claro!

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