Jodeeeeeeeeeeeeeeeeer, qué asco. Estaba tan tranquilo comiéndome un yogur, deleitándome con su textura, su sabor a frutos rojos, ñamñam... y de repente, miro a la tele y me encuentro con una operación de liposucción en vivo, sacándole el médico la grasa con un aparatejo que parecía una pistola de silicona. ¡Dios Santo!, ¿es que no pueden avisar? Que pongan un mensajito que diga: aquellas personas que estén cenando, que cambien si no quieren que les siente mal la comida. Vamos a sacar una foca a la que le vamos a quitar la grasa. Gracias.Qué malito estoy...
miércoles, 4 de abril de 2007
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